Las bodas que más me gustan son las que se alejan de lo convencional, de lo formal, aquellas donde lo que importa son los momentos auténticos y espontáneos.
Bodas en las que las emociones fluyen y todos los que acompañan a los novios lo viven casi tan intensamente como ellos.
No cabe duda que esta fue una de esas bodas, de las que se recuerdan y se echan de menos.
Todo un placer haber acompañado a Aynoa y Enrique en su gran día.
Os dejo con el reportaje documental de esta maravillosa pareja en Marbella. Sí queréis echad un vistazo también a su preboda en Inglaterra.
Preparativos: Hotel Don Carlos
Ceremonia y celebración: Trocadero Arena
Segundo fotógrafo: Emanuelle di Dio

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