Volviendo la vista atrás y recordando momentos en los que he disfrutado haciendo fotos a parejas tan especiales como Eloísa y Paco.
Fue una tarde de un día soleado en una de las zonas más bonitas de la costa gaditana.
Pero la playa aún iba a esperar, empezamos las primeras fotos en un antiguo palomar, uno de los más grandes de Europa dicen, y allí fue dónde descubrí los gestos delicados de ella, la mirada penetrante de él y esa maravillosa conexión entre los dos.
Un precioso campo de trigo en lo alto de un cerro y una pradera con molinos de viento fueron las siguientes localizaciones para terminar esa increíble tarde en una de las playas más bonitas de España.
Junto a ellos, junto al mar y con los últimos rayos de luz.

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